Qué es el IPC y cómo lo calcula el INE
Lo esencial
- La variación anual del IPC es del 4,3 % en agosto de 2026, y el INE la publica como dato avanzado.
- El último dato anual definitivo del IPC es el de julio de 2026, 3,6 %.
- La variación mensual del IPC es del 0,7 % en agosto de 2026, es decir, frente al mes anterior y no frente al año anterior.
- El índice general es un nivel, no un porcentaje: el último publicado es el de julio de 2026, 103,899.
- El IPC lo calcula el Instituto Nacional de Estadística con una cesta de bienes y servicios ponderada por el gasto de los hogares.
El IPC, índice de precios de consumo, mide cuánto cambia el precio de una cesta de bienes y servicios representativa del gasto de los hogares españoles. Lo calcula el Instituto Nacional de Estadística. Su variación anual es del 4,3 % en agosto de 2026, y el INE publica esa cifra como dato avanzado, de modo que todavía puede cambiar.
Qué mide exactamente el IPC
El IPC mide precios de consumo, no precios de todo. Quedan dentro los bienes y servicios que los hogares compran para consumirlos: la comida, la ropa, el alquiler, la luz, el transporte, la peluquería o el cine. Quedan fuera la compra de una vivienda, que es una inversión y no un consumo, y también las operaciones entre empresas, que tienen sus propios índices.
El IPC tampoco mide el nivel de precios de un país frente a otro. Un IPC que sube poco no significa que la vida sea barata, solo que este mes cuesta parecido a lo que costaba antes. El IPC es una medida de cambio, no de nivel de vida.
La cesta del IPC y por qué cada producto pesa distinto
La cesta del IPC es el conjunto de artículos cuyos precios sigue el Instituto Nacional de Estadística, organizados en grupos como alimentación y bebidas, vivienda, transporte, ocio o enseñanza. El INE recoge los precios de esos artículos en establecimientos de toda España y en fuentes administrativas, mes a mes.
Cada grupo entra en el IPC con una ponderación, es decir, con un peso proporcional a lo que ese grupo representa en el gasto total de los hogares. Por eso una subida del pan mueve el IPC más que una subida de la misma magnitud en un artículo que casi nadie compra. Las ponderaciones se revisan periódicamente para que la cesta siga pareciéndose a lo que de verdad consumen los hogares, porque el consumo cambia con los años.
El índice y la variación son dos cifras distintas
Del IPC salen dos números que se confunden a menudo. El primero es el índice: un nivel que compara el precio de la cesta con el del periodo que el Instituto Nacional de Estadística toma como base, al que asigna el valor 100. El último índice general publicado es el de julio de 2026, con un nivel de 103,899, lo que significa que la cesta cuesta ese tanto por ciento respecto al periodo base.
El segundo número es la variación, que es un porcentaje. La variación anual compara el índice de un mes con el del mismo mes del año anterior, y es la cifra que se cita como «la inflación». La variación mensual compara el índice de un mes con el del mes inmediatamente anterior. En agosto de 2026 la variación anual del IPC es del 4,3 % y la mensual del 0,7 %. El INE publica las dos como dato avanzado. Son dos respuestas a dos preguntas distintas sobre el mismo mes.
La distinción es práctica y no académica. Un contrato que diga «se actualizará según la variación anual del IPC» pide un porcentaje. Un contrato que diga «según la relación entre los índices de dos meses» pide dos niveles de índice. La página de actualización del alquiler parte de la variación anual y explica qué comprobar antes de aplicarla.
El dato avanzado y el dato definitivo
El Instituto Nacional de Estadística publica el IPC en dos pasos. Primero difunde un dato avanzado, que es una estimación construida con la información disponible en ese momento. Semanas más tarde publica el dato definitivo, con la recogida de precios ya cerrada. El avance y el definitivo pueden coincidir, pero no tienen por qué.
Ahora mismo el IPC anual de agosto de 2026, 4,3 %, es dato avanzado. Por eso CuántoHoy lo marca en todas las páginas de esta sección en lugar de enseñarlo como una cifra cerrada. El último dato anual definitivo es el de julio de 2026, 3,6 %, y ese ya no se mueve.
La regla de uso es corta. Para hacerse una idea de por dónde va la inflación, el dato avanzado del IPC vale. Para cualquier cálculo que acabe en un contrato, en una nómina o en un recibo, hace falta un dato definitivo del IPC, porque una revisión del INE obligaría a rehacer el cálculo y a explicarle a alguien por qué la cifra ha cambiado.
Por qué el índice general se publica un mes más tarde
El índice general del IPC va por detrás de las variaciones, y el motivo está en el propio calendario del Instituto Nacional de Estadística. El INE solo publica el nivel del índice general cuando el dato del mes es definitivo. El avance se difunde en forma de variación anual y mensual, sin nivel de índice.
El resultado es el que se ve en esta sección: hay variación anual de agosto de 2026 y, en cambio, el último índice general disponible es el de julio de 2026, 103,899. Ese desfase de un mes no es un fallo de la descarga ni un dato que se haya perdido por el camino: el índice de agosto de 2026 todavía no existe como cifra publicada.
CuántoHoy prefiere explicar el hueco antes que taparlo. La alternativa sería deducir el índice que falta a partir de la variación avanzada, y eso produciría un número que el INE no ha publicado. Un número inventado con aspecto de oficial es peor que un hueco explicado.
Por qué tu inflación no coincide con el IPC
La inflación percibida y la inflación medida se separan casi siempre, y hay tres motivos concretos. El primero es la ponderación: el IPC pesa cada grupo según el gasto medio de los hogares españoles, y tu reparto del gasto es otro. Quien dedica media nómina al alquiler nota mucho más lo que hace el alquiler que lo que hace la enseñanza.
El segundo motivo es la frecuencia de compra. Los precios que se ven cada semana, como los del supermercado o el combustible, dejan huella en la memoria. Los que se pagan una vez al año, o los que bajan discretamente, no la dejan. La percepción se construye con los precios que se miran a menudo, y el IPC no da más peso a un producto por mirarlo más veces.
El tercer motivo es que el IPC compara con hace doce meses, no con hace cinco años. Una variación anual moderada puede convivir con la sensación de que todo está mucho más caro que antes, y las dos cosas pueden ser ciertas a la vez: los precios han subido mucho acumulado y están subiendo poco ahora. El dato del IPC de España publica la serie de los últimos meses para que esa distinción se vea con las cifras delante.
Preguntas frecuentes
¿Quién calcula el IPC en España?
El IPC lo calcula y lo publica el Instituto Nacional de Estadística, que es el organismo oficial de estadística del Estado. El Instituto Nacional de Estadística recoge precios de forma continua, los agrupa según una estructura de bienes y servicios y difunde el resultado cada mes según su calendario de publicación. Ninguna otra entidad publica el IPC oficial de España.
¿El IPC y la inflación son lo mismo?
En el uso corriente se tratan como sinónimos, pero no lo son del todo. La inflación es el fenómeno: los precios suben de forma general y sostenida. El IPC es el instrumento con el que el Instituto Nacional de Estadística mide ese fenómeno en el consumo de los hogares. Cuando un titular dice que la inflación está en un porcentaje, casi siempre está citando la variación anual del IPC.
¿Qué es la inflación subyacente?
La inflación subyacente es la variación de los precios dejando fuera los alimentos no elaborados y los productos energéticos, que son los dos grupos que más bruscamente se mueven. Al quitar esos grupos, la serie enseña mejor el fondo de la tendencia y peor lo que el hogar nota en la factura del mes. Las dos cifras son útiles y responden a preguntas distintas.
¿Por qué el IPC dice que los precios suben poco si a mí me suben mucho?
Porque el IPC mide una cesta media y tu cesta no es la media. El Instituto Nacional de Estadística pondera cada grupo según el peso que tiene en el gasto del conjunto de los hogares españoles. Si tu gasto se concentra en alquiler, en transporte o en alimentación, tu inflación personal se aparta del IPC general. Además, la memoria retiene mejor los precios de lo que se compra cada semana que los de lo que se compra una vez al año.
¿El IPC puede ser negativo?
Sí. Una variación anual negativa del IPC significa que la cesta de consumo cuesta menos que doce meses antes, y eso ha ocurrido en España en varios periodos. No es lo mismo que una bajada de la inflación: cuando la variación anual del IPC baja pero sigue siendo positiva, los precios siguen subiendo, solo que más despacio.
¿Sirve el IPC para actualizar contratos?
Muchos contratos citan el IPC como índice de actualización, pero que un contrato lo cite no basta: hay que comprobar qué índice nombra exactamente, qué mes toma como referencia y qué dice la norma aplicable en la fecha de la actualización. En el alquiler de vivienda, además, la legislación ha fijado referencias distintas del IPC general para determinados supuestos.
Todas las páginas sobre el IPC
Fuente y metodología
El dato procede de INEy se descarga de forma automática. Las cifras de esta guía son las de la última descarga del INE, y cada una conserva la marca de dato avanzado o definitivo que trae el origen.Puedes consultar cómo calculamos cada cifra ennuestra metodologíay el listado completo en fuentes.
Última actualización con cambio real de datos:.